110 años, una vida y mucho camino por delante

Aunque muchos hablen, aunque muchos renieguen. El aniversario de Real Madrid es un evento de importancia para el mundo de fútbol y para cualquier fanático del deporte; claro, este aniversario es tan importante como lo sería el del Barcelona, AC Milan, Manchester United, Boca Juniors o incluso un FAS o un Águila, por mencionar algunos.

110 años no se cuentan fácilmente. Una historia que comenzó un 6 de marzo de 1902 de una manera que luego se consideraría irónica, los hermanos catalanes Joan Padrós Rubio y Carles Padrós Rubio serían quienes iniciarían la leyenda.

Tantas increíbles historias que se suscitaron en la entidad blanca: Aquel detonante para la rivalidad Real Madrid – Barcelona llamado Alfredo Di Stéfano, la ‘saeta rubia’ que fue peleada por ambos equipos y finalmente se fue por circunstancias y movidas administrativas directo a Real Madrid. También se recuerda muy seguido (más que todo al sacar el número de títulos) aquellas ligas “regaladas” por el Generalísimo Francisco Franco, otrora dictador de España. En fin, muchísimas historias.

Por el conjunto merengue han pasado generaciones irrepetibles, generaciones que cambiaron la precepción del fútbol y marcaron época. Esa generación de Di Stéfano, Paco Gento, Raymond Kopa, Ferenc Puskás, entre otros. Cómo olvidar a la generación “Ye-ye” y a la histórica “Quinta del Buitre” de Emilio Butragueño, Míchel, Sanchís, Rafael Martín Vazquez y  Miguel Pardeza; todo esto hasta llegar a la política Galáctica y sus “Zidanes y Pavones” o “Cristianos y Albioles” en el contexto actual.

Los íconos del madridismo como Di Stéfano, Juanito o Raúl, por mencionar algunos, reflejan la filosofía de tan laureado equipo. Una institución que es ganadora, aguerrida, elegante y que busca un juego exquisito cada vez que sale a la cancha; un equipo que gusta de marcar épocas, de romper paradigmas, de imponer tendencias, de estar a la vanguardia del deporte.

Esos valores madridistas que temporada tras temporada quedan demostrados de una u otra manera: La garra para no rendirse, el señorío para reconocer la superioridad del rival, ese sentimiento bravío que hace que partido con partido queda demostrado en la rudeza y la fuerza que se pone en cada jugada.

La esencia madridista permanece a flor de piel en sus aficionados y miembros, la pasión se vive en cada segundo de la semana y se multiplica infinitamente durante los 90 minutos en los que la redonda pasea por el Bernabéu.  El espectáculo es inherente a la institución, siempre regalando bombazos para los periódicos, repartiendo suspiros para la afición, vendiendo sueños en cada fin de semana y jugando para la tribuna en cada partido.

Alrededor de la que bien podría ser la institución más grande de la historia del fútbol, la mística se puede percibir en el aire. El mito de “Juanito Maravilla” y su minuto 7, la ilusión de sacar de las canteras al próximo Casillas, la volea inolvidable de Zidane por la 9º, Raúl callando Barcelona, la Liga que Capello nunca dio por perdida, las remontadas históricas y una vitrina llena de títulos.

Sin duda Real Madrid hace honor a su nombre con su historia siendo parte de la realeza del fútbol. Muchos dirán que el madridismo murió hace mucho, puede ser; muchos dirán que solo fue algo del siglo pasado, por qué no… Pero queda claro que ese uniforme blanco cambió al fútbol en distintas ocasiones, y mucho de lo que hoy conocemos por fútbol encontró como pionera a una institución como Real Madrid, una leyenda viviente de 110 años.

El Woodstock de la afición salvadoreña

Como muchos sabrán Woodstock fue, es y será el emblema del rock de los 70’s, esa insignia permanente de la llamada “época hippie”, el momento cumbre de toda una cultura, ese momento en el que muchos dejaron de ir a sus trabajos o se escaparon de la escuela o universidad para vivir un momento irrepetible pero más que todo para perseguir una pasión. El Woodstock de la afición salvadoreña fue este glorioso martes 13 de septiembre de 2011, día en el que las multitudes se congregaban en el Aeropuerto Internacional de Comalapa para ser recibir a los héroes de la selección de playa con el calor que distingue al pueblo salvadoreño.

Eran las 4 pm y la afición llegaba al aeropuerto, las vuvuzelas cotizaban a un dólar en el parqueo, aparecían los vendedores con camisas y gorros para los aficionados, empezaban a desenrollarse las pancartas, sonaban los tambores y las trompetas, la fiesta se estaba preparando y el aficionado se enfundaba su camisa de la selección, se pintaba la cara o se colocaba cualquier distintivo referente a la selecta.

El itinerario del equipo decía que aterrizarían en tierra cuscatleca hasta las 6:30 pm, en la carretera a Comalapa se podía percibir esa estela que dejaba el color de la afición, los carros con banderas de El Salvador, globos azul y blanco, los carros pitando a los aficionados en son de felicidad, todos querían ser parte de la fiesta.

Llegando al aeropuerto se podía sentir toda esa pasión del aficionado salvadoreño, numerosas caravanas alegrando el ambiente, las batucadas tocando los mejores ritmos para encender al público, las mujeres embelleciendo la ocasión con su sola presencia, miles de cámaras retratando a los más creativos, carros con leyendas de apoyo a la selección, pancartas grandísimas, payasos, padres acompañando a sus niños, en fin… Una fiesta completa.

El calor era agobiante pero nada detenía al fanático que quería retratar con una instantánea el rostro de Frank Velásquez, Agustín Ramírez, Rudis Gallo o cualquier otro jugador del equipo. Entre el ruido estrepitoso del lugar era imposible realizar una llamada, miles actualizaban sus estados de Facebook o Twitter con sus teléfonos para describirles algo de ese momento a sus amigos que no podían estar ausentes.

Del otro lado de la pantalla muchos deseaban tomar el lugar de todos los que estuvimos presentes en el aeropuerto, hermanos lejanos o cercanos, primos segundos o primos por afinidad, padres e incluso abuelos querían saber que estaba pasando.

Llegó la tan ansiada hora, el autobús del equipo se parqueó al frente de la entrada del aeropuerto y todos se juntaban para vitorear: “¡SELECTA! ¡SELECTA! ¡SELECTA!” mientras otras personas preparaban el transporte para los héroes, los vidrios estaban empañados por fuera y algunos escribían mensajes usando su dedo como lápiz y el vapor en el vidrio como la pizarra.

Algunos aficionados buscaron un ángulo más alto para ver a las figuras, otros se colaban entre la multitud para tener el mejor panorama y tomar una foto, algunos se subían al bus para que los vieran sus héroes. Salieron hacia el autobús, no se podían creer el recibimiento que estaban teniendo, con un nudo en la garganta se aguantaban las lágrimas por ver a una nación entera rendida a sus pies, saludaban cordialmente pero todos sabíamos que era una situación completamente nueva para ellos e inimaginable apenas 2 semanas atrás.

El autobús se empezó a mover pero los gritos de la gente no paraban, corrí a la par del autobús tratando de emular a Forrest Gump y poder tomar una foto de esas leyendas vivientes, mi intento se quedó en esa palabra pero a pesar que el bus ya tomaba su rumbo hacia el estadio las caravanas le seguían la pista y la multitud continuaba coreando sus cánticos, las cámaras de televisión retrataban a los aficionados, fue una fiesta de principio a fin.

Un momento que quedará grabado en la mente de todos, todos los que estuvimos ahí lo recordaremos por el resto de nuestros días. Algunos preguntarán ¿Y los que no? Pues… El objetivo de esta nota es hacer volar su imaginación y que puedan conectarse con ese sentimiento que tuvimos todos los presentes, en las humildes palabras de este chico de 20 años: “Espero haberlo logrado”.

“El grito de la afición” – La crónica de una pasión.

Era el tan ansiado 8 de septiembre. Luego de haber ganado nuestro primer encuentro en mundiales y pasar a cuartos de final, a la Selecta de playa le esperaba su similar de Italia, que era la anfitriona del torneo, en cuartos de final.

En los días anteriores la ansiedad era evidente en muchos salvadoreños, era la oportunidad de hacer historia en casa ajena y probar unas gotas de las mieles del Olimpo. Los cuartos de final contra “la bota” estaban programados para las 10:30 am, hora en que muchos estaban laborando o estudiando (como era mi caso).

Los que lograron ver el partido completo fueron los más afortunados pues pudieron ser parte del 100% de la hazaña, los que nos tuvimos que perder una parte del partido nos las ingeniamos para estar al tanto de la situación: Los dueños de Blackberrys topaban la capacidad de su teléfono al actualizar a cada minuto las redes sociales, en Facebook y Twitter todos daban su opinión del partido y lo describían de una forma en la que la imaginación se pudiera transportar a Rávena para ser partícipe del gran acontecimiento.

Quienes no contábamos con una fuente tan rápida para informarnos hacíamos uso de nuestros amigos para que nos mantuvieran al tanto vía SMS, llamadas, o lo que sea para saber cómo iba nuestro equipo (agradecimiento a Rómulo Guzmán que no me dejó perder en ese momento).

Esta crónica no es para relatar el partido sino para tratar de describir, de alguna forma, como vivimos el partido nosotros los aficionados, no sé si pueda abarcar todo lo que se vivió pero estoy seguro que muchos se identificarán aunque sea con una parte del texto, aquí va:

Arrancaba el partido y en los primeros minutos de juego llegaban los primeros mensajes con la leyenda: “Perdemos 1-0 ahorita” y nuestro ser sentía una impotencia por no poder mandar la buena vibra al equipo como usualmente lo hacen los fieles aficionados, al momento en que nos comentaron del empate un pequeño grito individual rompía el silencio de la clase o de la concentración en el trabajo.

Al momento en que Italia volvió a tomar la ventaja a muchos nos mordimos los labios en silencio para expresar nuestro pesar pero siempre con la esperanza que nuestra selección volviera a empatarle a los locales, casi instantáneamente el empate llegó y la euforia subía en todos los rincones al mismo tiempo que se expandía con un virus.

Las cafeterías y chalets (o donde sea que hubiera televisión) se llenaban, 25 pares de oídos se congregaban para escuchar con atención cualquier sonido del exterior que les diera una pista de cómo se vivía el partido. Ya fuera solos o con compañía, los aficionados sufrieron cuando Italia volvió a tomar la ventaja por tercera vez, al empatar de nuevo muchos cerraron los puños en son de felicidad y la alegría ya era demasiado evidente como para disimularla.

Los que no se recordaban que jugaba la selección preguntaban: “¿Cómo va la Selecta?” Y para ese momento todos los lugares estaban abarrotados de gente con las esperanzas puestas en el equipo. El grito de gol se oyó fuertísimo cuando El Salvador tomó la ventaja en el 4-3, los choques de manos y los abrazos eran imposibles de contar y aquel silencio que imperaba se vio desvanecido cuando las voces de los fanáticos hacían eco por aquellos recintos donde se encontraban muchos más que no podían estar viendo el partido por la televisión.

El tercer periodo fue un momento de sentimientos encontrados con el empate de Italia y la posterior ventaja salvadoreña, seguida del enésimo empate del partido. La multitud se tomaba de la cabeza, se agarraba la camisa, gritó los goles y sufrió los tantos en contra, eventualmente el tiempo de juego se extinguió y era el momento del tiempo extra.

En mi caso personal, al término del tiempo regular de partido salí corriendo lo más rápido que pude hacia la cafetería de la Universidad y me encontré con una cantidad increíble de personas hinchando por la selección nacional.

Iniciaba el tiempo extra y los latidos de nuestros corazones no podían parar, el sueño de la clasificación estaba más cerca que nunca. Frank Velásquez pegó ese zurdazo en el tiempo extra y, con un poco de fortuna, nos puso adelante en el marcador, al unísono se pronunció esa palabra que nos llena de felicidad a todos: “¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!”.

Las gargantas se deshacían en un grito, los abrazos y el júbilo no se podían ocultar, se golpeaban mesas, se chocaban manos, se silbaba y se gritaba: “¡SELECTA! (pum pum pum) ¡SELECTA!” repetidas veces. Miles de almas se juntaban para terminar de mandar esos buenos deseos a la distancia, el equipo se mantuvo concentrado en esos segundos finales y la afición comenzó a gritar la cuenta regresiva al final del partido para que al terminar lanzaran todos juntos un grito en el cielo celebrando por tan increíble hazaña.

Las llamadas iniciaban, llamé a Rom diciéndole: “¡Ciao ragazzi!” (Perdón por mi italiano), “dejamos en el camino a los anfitriones y nos vamos a semifinales, no me lo creo”. Mi papá me habló contándome la buena nueva pensando que no había podido saber nada del partido, yo sólo veía como otros hacían lo  mismo que yo ante este gran hito histórico.

Nadie se lo podía creer, ahora El Salvador era quien se colaba en la tierra de gigantes, estábamos en semifinales de un Mundial. Las “estrellas de mar” demostraron por enésima vez que ser pequeño no te hace ser minúsculo pues, como dijo Napoleón, “la grandeza se mide de la cabeza al cielo”.

Estos guerreros pusieron en alto el nombre de un país que necesitaba volver a creer en sí mismo, se enfrentaron contra prejuicios, detractores y una goleada que desmotiva a cualquiera, se pararon en la casa del anfitrión y dieron el campanazo desatando la alegría de propios y extraños.

Ahora este equipo inicia su camino hacia la semifinal, las más de 5 millones de gargantas que gritaron con pasión ese gol que nos dio el pase estarán apoyando con toda su fuerza a estos héroes.

Como sea que termine el paso del equipo por esta competición será un momento épico, una de esas historias que se le cuentan a los nietos, una de esas hazañas dignas de la mitología, es la hora de inmortalizar a esos 17 héroes (incluyendo cuerpo técnico) y creer, hoy más que nunca, en su trabajo, valentía, garra y corazón.

Slumdog millionaires

Muchos cinéfilos (y quizás hasta aquellos que no son tanto) recordarán la película “Slumdog millionaire” dirigida por Danny Boyle y estrenada en el año 2008, la película ganó muchos premios y trata acerca de un chico indio que gana la versión india del concurso “¿Quién quiere ser millonario?”.

No, ahora LPM no es un blog de películas  pero me pareció muy buena idea tomar el título “Slumdog millionaires” (que se podría traducir como “millonarios de barrio bajo”) para esta nota acerca de la vuelta de la Supercopa disputada el día de ayer. Probablemente me tardé escribiendo mi opinión puesto que tuve ocupaciones pero finalmente acá esta…

Como de costumbre no planeo analizar el partido desde el punto de vista técnico pues lo más cerca que he estado de serlo es cuando juego a la FIFA, lo que vengo es a criticar como aficionado (si, ustedes saben) de Real Madrid y del fútbol la horrenda actitud mostrada ayer por algunos miembros del equipo merengue.

En ningún momento los aficionados de Real Madrid, sean de Madrid o de otra parte del mundo, se molestaron por la derrota del equipo pues se sabe que en este deporte tiene que haber un ganador y un perdedor… Personalmente por eso aborrezco los empates. Deportivamente Real Madrid dio uno de sus mejores partidos en los últimos meses y jugó de una manera impecable, lo peor vino al final.

El motivo de la indignación y pena de muchos aficionados fue por la actitud mostrada al final del partido, un club que en su himno dice: “Enemigo en la contienda, cuando pierde da la mano” no puede permitir que uno de sus miembros use esa mano para sacarle el ojo a un rival.

Tampoco tiene que dejar que la ironía se apodere de su himno cuando en uno de sus versos recita: “Sin envidias ni recores, como bueno y fiel hermano” mientras que en la realidad hace todo lo contrario atacando verbalmente al otro equipo, demeritando cualquier esfuerzo que haya hecho para superarle y atacándole verbalmente en cualquier sentido.

Es increíble que un histórico como Real Madrid manche su honor repetidas veces y más aún cuando enfrente está el eterno rival de la institución. La imagen que da el merengue es totalmente distinta a la que aquellos fanáticos de toda la vida conocían, aquella en la que las derrotas sólo eran una prueba para demostrar el verdadero señorío, honor y valentía mientras que hoy las derrotas parecen sacar a relucir la cobardía de algunos.

Son reprochables y vergonzozas todas aquellas actitudes antifútbol que muestran muchos que deberían portar con honor y respeto la camisa de Real Madrid y sin embargo osan a mostrar estas facetas negras que ofenden a todos los conocedores de fútbol. Esas patadas, codazos, peleas y demás no deberían ser parte de la imagen de este equipo y aunque muy probablemente hubo provocaciones del otro lado de la cancha siempre hay formas mejores de manejar la situación.

No formo parte de la intimidad del equipo por lo que no puedo afirmar que Mourinho es el causante de todo este bochorno pero desde mi óptica dudo que esté exento de culpa pues en numerosas ocasiones nos ha demostrado su “gran deportividad”.

No pongo en duda la calidad de Mourinho como entrenador pues, repito, en lo deportivo el Real Madrid ha mostrado su mejor versión en los últimos años y será un candidato fuerte en todas las competiciones, lo que pongo en duda es la capacidad de Mourinho para mantenerse en este puesto.

¿Por qué digo esto? Mourinho ha venido a contaminar una “bandera limpia y blanca que no empaña” al desconocer una historia centenaria queriendo imponer sus reglas e ignorando la jerarquía interna del club. Quería tener el control absoluto del equipo atentando (¿Por qué no decirlo?) incluso con la autoridad que tiene Florentino Pérez siendo presidente de la institución.

Mourinho, no me dejarán mentir, ha tenido favoritismo con muchos jugadores (ustedes saben quienes) y se ha abstenido de rotarlos, reprenderlos cuando no juegan en equipo e incluso sacarlos a mitad del partido, decisiones como esas no fomentan una comunión de equipo verdadera pues a cualquiera lo demostiva saber que hay unos cuantos inamovibles.

Está bien si a Mou le funcionó su método en el Inter de Milan y en el Chelsea, con todo respeto a estos clubes no podrán compararse JAMÁS con lo que significa Real Madrid para el fútbol mundial por lo que si quiere seguir en la institución deberá someterse a la jerarquía y normas de la institución si no quiere recibir el primer despido de su carrera.

La directiva y la afición no pueden permitir que acciones como las mostradas se sigan repitiendo cada vez más ya que, creo yo, esta vez se llegó al punto más bajo incitando a la violencia cuando lo que se busca es que la pasión ciega y desmedida sea erradicada.

No sé si finalmente Mou se vaya del equipo eventualmente, no se si cambie su forma de ver las cosas, no se si Florentino Pérez y compañía harán valer su condición de socios mayoritarios para sancionarlo internamente o por lo menos llamarle la atención, lo que sé es que de no pasar nada de eso el Real Madrid seguirá sin tener madurez e inteligencia emocional y estará a un paso de ser un equipo de “millonarios de barrio bajo”.

Arrancó la Premier

Luego de una larga espera Inglaterra vuelve a vivir el fútbol con el inicio de la Premier League de Inglaterra. Una primera jornada que corría peligro de suspenderse, al igual que el amistoso Inglaterra vs. Holanda, por los disturbios en el país de la rosa, finalmente el único partido que fue pospuesto fue el del Tottenham vs. Everton a jugarse en White Hart Lane, Londres.

Welcome to the Premier

El Queens Park Rangers, recién ascendido a la primera división, recibía en Loftus Road al Bolton Wanderers. Los trotters tardaron en entrar en el juego con el buen orden que mostraban los benjamines de la Premier, el primer gol llegó al final del segundo tiempo con un gran disparo desde fuera del área proveniente de Gary Cahill por lo que el Bolton se iba al descanso con la ventaja en el resultado.

El segundo tiempo fue una historia distinta y el Bolton destapó la lata y el 0-2 llegó al minuto 67 gracias a un autogol de Daniel Gabbidon al intentar despejar un balón desviado en un tiro libre, el croata Ivan Klasnic puso el tercero por medio de un disparo que terminó siendo desviado por un defensivo del Rangers y el Bolton ya ganaba 0-3 al minuto 70.

Finalmente el resultado final de 0-4 llegó al 79’ por medio de Fabrice Muamba culminando un gran pase de Ivan Klasnic, finalmente en su estreno el QPR recibe también su primera goleada en Premier gracias a un poco de mala fortuna y un ataque prominente del Bolton.

Liverpool la dejó ir.

Luego de una temporada mediocre para un club grande como el Liverpool, Kenny Dalglish y sus dirigidos iniciaban la temporada recibiendo en su casa al siempre peligroso Sunderland encabezados por el atacante ghanés Asamoah Gyan.

Los reds iniciaban muy bien el partido atacando con fuerza y producto de esta insistencia fue la falta dentro del área que le cometieron al delantero uruguayo, reciente campeón de Copa América, Luis Suárez; el mismo Suárez cobró el penal para su equipo pero terminó disparando completamente desviado sobre la meta de Simon Mignolet y el empate a cero se mantenía, esto al minuto 7.

Luis Suárez no esperaría para volver a acercarse a puerta y tan solo cinco minutos después, al 12’, se reivindicaría con la afición y marcaría el primer gol oficial de la temporada por un cabezazo que empalmó al recibir un gran centro de una de las contrataciones del Liverpool en el mercado veraniego: El mediocampista Charlie Adam.

La ventaja para los locales se mantendría pero al minuto 57 el sueco Sebastian Larsson haría un gran golazo de tijera para emparejar las acciones con 1-1, finalmente este empate sería el resultado final.

Mal Arsenal

Los gunners llegaban a St. James Park, casa del Newcastle United, en medio de muchos “culebrones” por los posibles fichajes de Cesc Fábregas al Barcelona y Samir Nasri al Manchester City.

Arsene Wenger alineó a muchos jóvenes en su once titular salvo Robin Van Persie, Andrei Arshavin y Thomas Rosicky que tomaría el lugar de Cesc en la medular. Una de las principales novedades era el debut de Gervinho, flamante contratación proveniente del LOSC Lille, que ingresaba como titular en su primer partido y con la responsabilidad de darle un mejor juego al Arsenal.

El Newcastle se paró muy bien en su feudo y no dio lugar a muchas oportunidades en su contra más que un balón de Rosicky que pasó cerca de la meta de Tim Krul, el problema era que tampoco generaron en demasía.

Joey Barton era el jugador más dinámico dentro de “las urracas” pero aún siendo así faltaba definición en el Newcastle. Arsenal tuvo muchos problemas para hacer su juego y contó con pocas oportunidades aún cuando Wenger hizo ingresar a Theo Walcott por Arshavin al 61’.

Gervinho terminó teniendo un partido muy opaco al no poder culminar las jugadas del Arsenal y generar poco juego, al minuto 76 terminó de empañar su juego cayendo en una provocación de Joey Barton que inició una pequeña trifulca en donde Gervinho terminó siendo expulsado, finalmente con poco juego y muchos golpes el partido terminó 0-0.

La jornada sabatina se completó con los resultados de Blackburn 1-2 Wolverhampton, Fulham 0-0 Aston Villa y Wigan 1-1 Norwich.

La odisea mundialista

El día de hoy en Río de Janeiro se hicieron los sorteos para saber la ruta mundialista de todas las confederaciones de la FIFA, los cuerpos técnicos de todo el mundo tomaron nota para preparar a sus equipos y aspirar a Brasil 2014, El Salvador no fue la excepción.

El camino para la Selecta se ve accesible en primera instancia pues el primer grupo donde tendrá que jugar está conformado por Surinam, Islas Caimán y República Dominicana. El camino prepara el primer obstáculo cuando (de pasar primeros de grupo) clasifiquemos a la fase pre-hexagonal en la que nos esperan México, Costa Rica y el ganador del grupo B de la primera fase.

Ahora ¿Es cuestión de tiempo para que llegue el fin del sueño clasificatorio? No lo veo tan fatalista aunque he de decir que es uno de los caminos más difíciles que puede haber, la primera fase (al menos en mi humilde opinión) deberá servir para probar a nuevos jugadores y debutar a chicos con talento en la selección mayor ya que de esta forma tendremos más cartas disponibles e iremos encontrando poco a poco ese juego de equipo que es tan necesario.

Habrá que pasar con solvencia los seis partidos de esta primera fase y probar distintos esquemas para usarlos en las situaciones que lo amerite, en fin estos tres  sparrings que tendremos son una buena oportunidad de armar las bases del equipo, desarrollar y darle impulso al juego de la selecta.

De pasar a la segunda fase ya no habrá tiempo para probar pues para ese momento ya tendríamos que tener una base sólida de jugadores y una química de equipo bastante alta tomando en cuenta que los 3 equipos que compartirían grupo con nosotros serían selecciones que han clasificado a la Máxima competición en los últimos años por lo que serán rivales complicados.

Este grupo es un arma de doble filo para los planes del equipo ya que de pasar a la Hexagonal nos tendríamos que deshacer si o si de al menos uno de los rivales que son candidatos a llevarse un pasaporte directo a Brasil, por otro lado si caemos eliminados simplemente diremos adiós a la competición aunque no se sabe bajo qué condiciones pero lo que sí es cierto es que las fichas volverán a estar puestas para Rusia 2018, lastimosamente para ese año probablemente muchos baluartes de esta generación actual ya habrán pasado su mejor momento futbolístico desde hace mucho.

Para mantener la esperanza de clasificar a Brasil 2014 la selecta tendrá que trabajar como nunca tanto en el plano deportivo como el extra deportivo, seguir en la búsqueda de jugadores que aporten algo distinto al equipo y en el caso de los jugadores, ir mejorando día con día en los aspectos físico, táctico, técnico y disciplinario. En cuando al cuerpo técnico tendrá que hacer un plan de trabajo que les permita ir evolucionando de forma rápida, crear una comunión de equipo bastante grande pues como hemos visto ahora los mejores equipos de fútbol tienen una sinergia entre sus líneas.

En cuanto a los administrativos de los equipos y federativos tendrán que ser permisivos en cuanto al préstamo de jugadores, desarrollar a jugadores jóvenes, ser transparentes en cuanto a finanzas y otros movimientos, poner al equipo nacional sobre los intereses profesionales y sobre todo tener una gestión ética en todos los sentidos.

De cumplirse este “sueño mundialista” (literalmente) ya podremos pensar en cosas importantes, de seguir como se ha hecho hasta el momento podemos contar los días hasta que caigamos eliminados de la clasificación cosa que sería una pena para una fiel afición que está hambrienta de glorias e hitos deportivos, futbolísticos específicamente.

¿En serio son sorpresas?

Perú, Uruguay, Paraguay y Venezuela se convirtieron en los semifinalistas de Copa América, los que leyeron mi última nota sabrán a simple vista que no le he pegado a ningún pronóstico… 0.00%, pero ¿Es una sorpresa como tal todo esto que pasó? No lo creo.

Sin duda que este fenómeno es una sorpresa puesto que los favoritos de toda la vida se quedaron en el camino pero no es sorpresivo en toda su dimensión porque tampoco es que se hayan quedado contra la escuela de ciegos, los cuatro ganadores demostraron en todo el torneo un buen juego y todas las aptitudes para llegar a esta instancia en la que se encuentran. Las cuatro selecciones tienen un factor común: Siempre mantuvieron su estrategia por el tiempo que fuera y los 4 tienen una gran química entre todas sus piezas por lo que siendo sinceros no debería extrañarnos en demasía.

Lo repetí muchas veces en mi Twitter durante el partido: “Bienvenidos al fútbol moderno” y es que tenemos que darnos cuenta de eso, atrás quedaron los días en que el equipo que contaba con el balón de oro o tenía en sus filas a 3 o 4 figuras grandes del fútbol mundial era campeona de todo. Basta recordar Sudáfrica para hacer remembranza que ni Rooney, ni Messi, ni Cristiano Ronaldo y las demás figuras lograron el campeonato sino que fueron aquellos que pusieron su talento al servicio de su equipo y dejaron de lado la búsqueda de reflectores para alcanzar la gloria por su nación.

Esta vez ha pasado una situación similar y aquellos que salen en los anuncios de botines y que tienen los peinados más extravagantes se quedaron fuera del torneo ¿Fracasados? No, para nada pero si necesitan urgentemente entrar en la era moderna del fútbol y reestructurar su forma de ver a este hermoso deporte si es que no quieren perder su condición de grandes.

Uruguay, Paraguay son equipos con tradición en Sudamérica pero que en los últimos años no habían tenido mucho éxito por distintas razones, eso cambió en el Mundial pues llegaron lejos y enfrentando a rivales de peso, para Copa América llegaron con la misma base mundialista y esa fue la ventaja sustancial que les permitió dejar a los grandes de CONMEBOL: Argentina y Brasil, respectivamente.

El caso de Perú y Venezuela es distinto pues aunque Perú tuvo una gran época de bonanza con Teófilo “el nene” Cubillas como máxima figura había estado pasando por mal momento, mientras que Venezuela nunca había sido ni por cerca un referente en el fútbol sudamericano e incluso jugar contra ellos era anotarse tres puntos antes del pitazo inicial, historia que hoy se ha cambiado.

Aparte del gran talento que poseen los 4 equipos la mano de los técnicos se deja apreciar. Tabárez, Martino, Markarian y Farías han demostrado ser grandes estrategas y han hecho el mejor uso de sus piezas para lograr los resultados que más les convienen, el efecto de la veteranía se ha dejado ver en los entrenadores pero César Farías asoma la cara por esa joven camada de DT’s que encabezan Pep Guardiola y Villas-Boas por lo que no nos debería de extrañar que en unos años César Farías sea un técnico de clase mundial, cosa que ya se han ganado Tabárez, Martino y Markarian aunque cada uno en distintas medidas.

Otra cosa interesante que han mostrado las cuatro escuadras es su gran compromiso por el equipo pues en cada jugada dejan el corazón y todos los partidos están llenos de mucha garra, han dejado de lado los contratos publicitarios y los escándalos para entregarse física y mentalmente al trabajo de su selección asumiéndolo con disciplina y responsabilidad, algo que falta en muchos rincones del mundo.

Dejaron de ser una simple constelación de estrellas para pasar a ser un conjunto de mortales, accedieron a ser un jugador más en el equipo, asumieron (a regañadientes muchas veces) su condición de jugador de banca sin mayores problemas, supieron manejar la crítica y los prejuicios con gran clase dejando que todos hablaran y demostrando lo contrario con goles.

Por esas razones, y probablemente muchas más, no nos debería sorprender ni escandalizar el hecho que Perú, Uruguay, Paraguay y Venezuela estén en semifinales y menos aún que hayan dejado en el camino a las “mejores selecciones de CONMEBOL” como son Colombia, Argentina, Brasil y Chile, nos debe sorprender el hecho que quedan muchas tareas pendientes si queremos soñar con estar en la órbita del fútbol mundial, localmente tenemos que desarrollar el plano deportivo pero más aún el plano extradeportivo: el profesionalismo, la responsabilidad, la comunión, etc. Evolucionar de ser jugadores talentosos a ser jugadores integrales.

Ya sólo queda felicitar a estas selecciones por su gran trabajo y sin duda que quién ganará Copa América será el mejor.

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